Los patrullajes de las Fuerzas Armadas en la frontera norte se han intensificado durante los últimos días. La supuesta presencia de 2 000 hectáreas sembradas de coca, en el límite internacional con Colombia, denunciada por el presidente Daniel Noboa, desembocaron en el rastreo en Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos. Sin embargo, hasta ayer no había novedades respecto a posibles sembríos ilegales o laboratorios para el procesamiento de drogas. Así explica un oficial del Ejército.
Sierra norte es sitio de paso
Aunque no se descarta que las bandas de narcotraficantes de Colombia estén interesadas en expandirse a Ecuador, las provincias fronterizas del norte, especialmente Carchi e Imbabura, se han convertido en zonas de paso de la droga, según el mayor Xavier Cobos, jefe de Antinarcóticos de la Policía de Imbabura.
En la Sierra norte no se han encontrado sitios de producción, ni acopio, asegura. Por esta zona, los estupefacientes cruzan con rumbo a provincias de la Costa, en donde son encaletados en bodegas. Desde ahí se envía la droga al exterior, contaminando productos que salen en exportación en barcos y aviones, comenta.
Control permanente
El oficial del Ejército aseguran que las Fuerzas Armadas realizan patrullajes, todo el año, a lo largo de los 740 km. de la frontera que comparte Ecuador con Colombia. También explica que el 70 por ciento de la geografía de esa zona corresponde una vegetación selvática. Es por ello que además se realizan sobrevuelos de helicópteros buscando sitios deforestados, en donde se podrán instalar campamentos para procesar la coca.
Esa información la procesa Inteligencia Militar antes de iniciar una operación. Entre tanto, los patrullajes por tierra están a cargo del personal de 22 destacamentos instalados en el límite internacional. Cada unidad tiene un promedio de 50 hombres.
Contrario a lo que sucede en Ecuador, en el lado colombiano florece la coca, porque no hay la presencia efectiva de la fuerza pública de ese país. Así señaló Wagner Bravo, a un noticiero. Calcula que en los tres últimos años, la fuerza pública ha destruido alrededor de 9 hectáreas de plantaciones de coca en Ecuador.
Laboratorios destruidos
Los patrullajes de los militares ecuatorianos, en los meses anteriores, han dado resultado. En lo que va del 2024 se han destruido cuatro laboratorios, según las Fuerzas Armadas. El primero, en Sucumbíos, el 1 de marzo. El segundo en San Lorenzo, Esmeraldas, el 14 de marzo. El tercero, también en Esmeraldas, el 14 de abril. Y el último en Tobar Donoso, Carchi, el 17 de junio.