Tulcán, ciudad fronteriza, tiene una historia que llena de orgullo por su cultura y su gente. En 1848, cuando era parroquia del cantón Ibarra, sus habitantes se reunieron en asamblea comunitaria. Hartos de la lejanía, pidieron administrar justicia, manejar impuestos para el bien del pueblo y nombrar autoridades que impulsaran el progreso. Así nació la solicitud de cantonización. El 11 de abril de 1851, Tulcán se convirtió en cantón. Su nombre, para algunos, proviene del término Tulcanquer, el antiguo pueblo indígena al occidente; para otros, viene de Hulcán, que en maya significa “guerrero”. Desde la prehistoria, la loma de Tulcanquer fue cuna de la capital del Carchi. Sin embargo, la actual crisis diplomática entre Ecuador y Colombia preocupa profundamente. Las tensiones, aranceles y bloqueos amenazan el comercio, el turismo y la convivencia pacífica que tanto hemos construido. Si no se resuelve pronto, las repercusiones a futuro podrían frenar el progreso de esta tierra.