En caravana llegaron cinco camiones recolectores de residuos sólidos a Ibarra y fueron presentados a la comunidad por el Municipio. Allí el alcalde llamó a la comunidad a colaborar con la recolección. Debe existir corresponsabilidad. No se puede seguir mirando hacia otro lado. La crisis ambiental que enfrenta el planeta ya no es una advertencia del futuro; es una realidad del presente que golpea con fuerza a barrios y poblaciones enteras, que no saben donde más acumular basura. Reciclar estos desechos no es una moda ni una opción voluntaria: es una obligación moral con la Tierra que habitamos. Cada botella de plástico que se separa correctamente, cada hoja de papel que se reutiliza, cada lata que regresa al ciclo productivo representa una batalla ganada contra la contaminación y el deterioro ambiental. Los gobiernos deben legislar con firmeza, las empresas deben asumir su responsabilidad, pero sobre todo, los ciudadanos debemos actuar hoy.