Al menos 12 uniformados heridos durante operación de control de la Penitenciaria

Al menos seis policías y un militar resultaron heridos durante un operativo en marcha para recuperar el control de la Cárcel Guayas Número 1, conocida como la Penitenciaría de Guayaquil, uno de los focos de la crisis penitenciaria que azota a Ecuador desde hace cuatro años.

Unos 1.300 policías e igual número de militares han sido desplazados al sector de la también conocida como Penitenciaría del Litoral para continuar con un plan de traslado de reos a otros centros carcelarios, con fines de disminuir el hacinamiento, lo que ha generado la reacción de bandas de prisioneros que se disputan el control de la cárcel.

El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), encargada del sistema de prisiones, informó a través de redes sociales que internos de dicha cárcel han reaccionado con actos violentos contra los agentes, incluso con el uso de artefactos explosivos.

«Ante las acciones emprendidas para el control del hacinamiento, que contempla mejoras en la infraestructura y fortalecimiento de la seguridad, personas privadas de libertad -integrantes de grupos de delincuencia organizada- responden con violencia contra servidores de Policía Nacional, Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria, inclusive con el uso de granadas», informó el SNAI en un comunicado.

La operación de intervención directa las fuerzas del orden comenzó el miércoles, cuando se informó de manera oficial de que al menos dos reclusos habían fallecido y otros seis habían resultado heridos por enfrentamientos entre bandas de prisioneros, según indicó el SNAI.

Los incidentes ocurren en momentos en que rige en la provincia de Guayas (en el suroeste del país y cuya capital es Guayaquil) un estado de excepción, ante la escalada de hechos violentos que también se han trasladado a las calles.

Asimismo, la provincia costera de Esmeraldas (en el noreste y fronteriza con Colombia) fue sometida desde el miércoles al Estado de excepción por 45 días, como medida para intentar frenar el auge de hechos violentos.

El presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, ha convocado a una reunión del Consejo de Seguridad y del Estado (Cosepe) para este jueves en Guayaquil, con el fin de dialogar con las autoridades de las distintas funciones del Estado y jefes de las fuerzas del orden sobre la situación de violencia en el país.

El Gobierno de Ecuador atribuye la violencia en las calles a su decisión de retomar el control de las cárceles, estrategia que incluyó la operación de traslado de reos peligrosos de la Penitenciaría de Guayaquil a otras prisiones del país.

El presidente Lasso, que encabeza las decisiones de un Puesto de Mando Unificado de las fuerzas del orden en Guayaquil, ha hecho un nuevo llamado a la unidad nacional y ha criticado a sectores de la oposición que le responsabilizan de la situación ante una supuesta «incapacidad» para frenar la violencia.

«Nuestro objetivo es recuperar la paz», dijo el mandatario al referirse a las acciones desarrolladas contra el «enemigo» del país, en referencia a la delincuencia organizada y al narcotráfico, a los que acusa de estar detrás de los hechos violentos.

«Quienes estén del lado de los delincuentes tendrán el repudio de los ecuatorianos», añadió Lasso al asegurar que el país quiere que se abran espacios de unidad y se dé un «verdadero encuentro nacional».