Comunidades de Otavalo y representantes de las juntas regionales de agua que son parte del proyecto Pesillo Imbabura marcharon con el objetivo de exigir avances en la infraestructura de las interconexiones que corresponden al cantón.
Marcha comunitaria
Desde el Redondel de Los Danzantes, punto en el que los comuneros se reunieron, inició la marcha pacífica rumbo al Municipio de Otavalo, sosteniendo carteles con consignas como: “Por el agua, la vida y la dignidad de los pueblos, levantamos la voz”.
Fabián Cabascango, vicepresidente del Consejo de Juntas, expresó preocupación al observar que en otros cantones como Ibarra ya existen avances en cuanto a la construcción de interconexiones, mientras que en Otavalo no. A esto se suma la inquietud por la cercanía de la temporada seca cuando el agua no llega a las comunidades. El dirigente señaló que desde el 10 de febrero, cuando mantuvieron una reunión con las autoridades municipales, pasaron dos meses sin recibir respuestas, por lo que decidieron movilizarse.
Respuesta de la autoridad
En el pretil municipal, representantes de las juntas de agua expresaron su inconformidad.
La alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa, en respuesta indicó que en diciembre de 2025 consiguieron los recursos para la primera etapa del proyecto. Se trata de una suma de USD 927.028,12, transferida a la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado de Otavalo (Emapao) para la contratación de la obra.
Uno de los problemas en el proceso es la regularización de predios, por lo que están próximos a debatir en el Concejo Municipal un proyecto de ordenanza para legalizar predios rurales para equipamiento y provisión de agua potable.
La segunda fase contempla la construcción de siete tanques. Se necesita una cifra de más de USD 1 millón y la expropiación de predios.
Resoluciones y compromisos
Como resultado del diálogo, se resolvieron compromisos para la primera etapa que comprende 13 interconexiones, un tanque en Rey Loma y la legalización de predios.
Se estableció hasta junio de 2026 la fecha límite para los procesos de contratación pública, la suscripción del contrato de ejecución de la obra, legalización de predios de La Bolsa, disponibilidad de terrenos de Rey Loma y estudios técnicos concretos. Además, adquirieron compromisos para los procesos que comprenden la segunda etapa del proyecto.