El programa ‘Jóvenes en acción’ anunciado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa es una propuesta ambiciosa para empoderar a la juventud en el ámbito del desarrollo sostenible, ofreciendo un incentivo económico de 400 dólares mensuales por tres meses. Esta iniciativa, que coincide con el mismo periodo de la llegada de las próximas elecciones, reconoce la importancia de la participación juvenil en la resolución de los problemas críticos de Ecuador, como la crisis económica, ambiental y energética. Pero al mismo tiempo hay que suponer que el joven es un actor político, a considerar, en todo proceso electoral y lo ha sido mucho más en el último proceso. Definir requisitos específicos, como la no tenencia de títulos universitarios ni acceso a subsidios, el programa parece estar orientado a jóvenes antes invisibilizados, pero su temporalidad plantea interrogantes sobre su sostenibilidad y verdadero impacto a largo plazo.