El Domingo de Ramos dio inicio a la Semana Mayor

El Domingo de Ramos dio inicio a la Semana Mayor

IBARRA.- Yolanda Guanoluisa, ayer, se levantó temprano para asistir a la misa del Domingo Ramos, participó a la primera liturgia de la mañana, en la Iglesia de la parroquia de La Victoria. La mujer, desde el viernes, en la avenida Alfredo Pérez Guerrero, en el centro de Ibarra, junto con su madre e hijo atendían un pequeño puesto de venta de ramitos.
Con habilidad, Yolanda tejía una canasta elaboradas con las hojas del árbol de palmito, en su interior colocaba romero, laurel y una rosa blanca, el valor de este ramo bordeaba el USD 1,50. También vendía canastas hechas con totora y más.

Poco a poco su puesto se llenaba de fieles, que adquirían hasta más de tres ramos, preferían los elaborados en hoja de palmito.

José Vaca, de 53 años, con tres ramitos en las manos, se dirigió a la Iglesia de La Dolorosa, dijo sentirse emocionado, luego de dos años de pandemia y de sobrevivir al Covid retornó a la Casa de Dios renovado y con fe.

Empieza la Semana Mayor
El padre Mauro Aguirre explicó que el Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Mencionó que los ramos significan la aclamación y admiración a Jesús por parte del pueblo.

“Significa el agradecimiento a este Dios creador y a Jesús, quien hizo un camino de verdad y vida. Necesitamos que Dios nos traiga la paz, la protección a los hogares y al mundo”, señaló el Padre Mauro.

De igual manera, comentó que las iglesias y capillas de los barrios hubo una gran asistencia de personas, quienes bendijeron los ramos.

Durante toda esta semana, los católicos recuerdan la pasión de Cristo – indicó el Sacerdote- Se anuncia en la Iglesia todo el proceso que Jesús sostuvo en los tribunales, donde los juzgaron injustamente.

La Iglesia Católica realizará varios actos como confesiones y la reconciliación, durante los días lunes, martes y miércoles.

El jueves los sacerdotes se reúnen en la Diócesis con el Obispo para renovar los compromisos con Dios y la Iglesia, a la espera del Viernes Santo como un día de reflexión.