Dos instituciones educativas de Ibarra inconformes por decisión

“No a la fusión”, gritaron los padres de familia y estudiantes de la Unidad Educativas 28 de Septiembre y del Colegio de Bachillerato María Angélica Idrobo, en Ibarra.

El problema no solo se centra en el bloque 2 de la 28 de Septiembre, ahora se trasladó a la María Angélica Idrobo.

De acuerdo a las autoridades, existe una resolución para que las dos instituciones se fusionen y quede una sola con el nombre: Unidad Educativa 28 de Septiembre.

Ambas comunidades educativas rechazan esta decisión, ya que desde la 28 se mantienen en la posición de no salir del bloque 2 (ubicado al lado de la cárcel), mientras que en la María Angélica no quieren perder el nombre que lleva más de 70 años.

Esta vez fueron los alumnos de la María Angélica Idrobo que suspendieron sus clases para salir con pancartas y rechazar la resolución.

En un inicio, según los directivos y padres de familia, la idea era que las instalaciones de este colegio sean prestadas para los de la 28 de Septiembre.

Bolívar Cevallos, rector encargado del Colegio de Bachillerato María Angélica Idrobo, confirmó que ya hay una resolución para que la institución se convierta en unidad educativa con la 28 de Septiembre. “Una resolución que no es del agrado de padres de familia de las dos instituciones”, dijo el rector, quien añadió también que para esta resolución no hubo la socialización correspondiente con padres de familia y estudiantes.

De igual forma, el rector informó que no tienen acceso a la plataforma para legalizar las matrículas que hacen falta. “Prácticamente no somos nadie”. Sin embargo, en años anteriores estaban en proceso para hacer la unión entre la María Angélica Idrobo y la otra donde funciona Educación General Básica (EGB).

La institución lleva alrededor de 80 años de vida, mientras que la 28 es considerada centenaria, con 105 años. María Angélica Idrobo hace referencia a una educadora imbabureña que sobresalió en el campo educativo a nivel nacional y en honor a ella algunas instituciones llevan su nombre.

Por la mañana reciben clases los estudiantes de bachillerato, mientras que en la tarde estaba previsto prestar las instalaciones a los alumnos de la 28, pero no aceptaron porque el espacio no era suficiente.