El campus universitario y los espacios culturales de Tulcán se transformaron en escenarios para celebrar la lectura, el arte y el pensamiento durante el UPEC Libro Fest 2025. Esta segunda edición del festival literario se consolidó como un encuentro que trasciende las aulas y se extiende hacia toda la comunidad fronteriza, generando un ambiente de diálogo, creatividad y participación activa.
El comienzo
El festival inició con la participación de estudiantes de distintas unidades educativas del Distrito Huaca-Tulcán. Desde el primer día, el público recorrió catorce escenarios donde se desarrollaron actividades inclusivas de lectura, teatro, exposiciones, pintura y conferencias. La propuesta, que reunió a más de 100 invitados nacionales e internacionales, posicionó nuevamente al Libro Fest como un referente académico y cultural de la región norte del país.
Intercambio cultural
En la segunda jornada, el dinamismo se hizo sentir con la asistencia de más de 1.300 personas. Se desarrollaron nueve conferencias centradas en la enseñanza de la literatura y un cine foro que permitió acercar la palabra escrita desde nuevas miradas.
La Editorial UPEC presentó ocho libros de autores nacionales y extranjeros, mientras que otros espacios acogieron talleres sobre cuento, cine y escritura.
Las actividades lúdicas diseñadas para niñas, niños y adolescentes marcaron la diferencia. Decenas de estudiantes exploraron la literatura desde la imaginación y el juego, fortaleciendo el vínculo entre escuela, familia y universidad.
Creatividad y reflexión
Los días posteriores mantuvieron un ritmo sostenido. Charlas, recitales poéticos, presentaciones innovadoras como el Libro Pop Up elaborado por estudiantes de bachillerato, y conferencias sobre difusión transmedia, teoría del color y documental enriquecieron la agenda.
La combinación entre expresiones artísticas y reflexiones académicas generó espacios de análisis y disfrute colectivo.
En tanto, la Editorial UPEC continuó presentando obras que recorrieron la investigación, la prosa poética y la narrativa contemporánea.
El festival cerró con una jornada especial dedicada al diálogo académico y la expresión oral. Conferencias, cine foros y talleres sobre literatura se complementaron con un espacio festivo de karaoke estudiantil, que aportó un tono cercano y comunitario al cierre. Esta edición demostró que la lectura no es una actividad aislada, sino un punto de encuentro entre generaciones, disciplinas y territorios.
Dos países
Además, esta edición fortaleció la proyección binacional del festival. La presencia de delegaciones educativas y culturales de Colombia permitió un intercambio directo de experiencias, lecturas y metodologías pedagógicas.