Fábrica de textiles provoca división en Otavalo

EL NORTE tuvo acceso a un polémico caso que se mantiene latente en la comunidad de Peguche, en Otavalo, el cual tiene como protagonistas a propietarios de una fábrica textil y moradores aledaños a la misma. Aulikki Toivonen, de nacionalidad finlandesa, en conjunto con su hija Sisa Cachiguango, dieron a conocer que hace un aproximado de dos años, sus vecinos Segundo Visarrea y Cristina Yamberla, instalaron la mencionada área de producción artesanal junto a su casa, algo que les estaría generando afectación en temas de salud, por el alto ruido y vibración que producen las máquinas del interior.

“Este problema inició en el tiempo de pandemia. Las máquinas pasan prendidas noche y día. No se puede vivir aquí. Esto es muy peligroso. Tengo varias afectaciones del oído, corazón y cabeza”, comentó Toivonen.Vale mencionar que la citada ciudadana de origen extranjero se desempeña como artista plástica, lo que precisamente la trajo al Ecuador.

En primera instancia salió de su país natal para estudiar artes plásticas en Alemania. Más tarde, se trasladó hasta Latinoamérica para pintar a personas de diversas culturas ancestrales, lo que la movilizó por Colombia, Perú y demás naciones de la región, antes de radicarse en Peguche, tierra en la que procreó a Sisa, junto a Rafael Cachiguango, originario de la zona.

Desde finales de la década del 80 la artista aseguró vivir en territorio otavaleño sin tener problemas, hasta que se instaló la fábrica.

Volviendo al tema central, las damas denunciaron adicionalmente junto a su abogado defensor, Mario León, que la infraestructura en sí presenta ciertas irregularidades.

“Hemos hecho todas las averiguaciones del caso. Tenemos ya los informes del Municipio en donde se determina que esta construcción está totalmente ilegal. No reúne los parámetros exigidos por la Dirección de Obras Públicas, peor aún para la instalación de una fábrica de estas características. No tiene permiso de suelo ni patente. Debería haber aislamiento de sonorizaciones. Cómo puede ser posible que el Gobierno Provincial pueda dar una regularización en una construcción que no reúne los requisitos básicos”, cuestionó León.

Para contrastar la información este rotativo tomó contacto con la parte acusada, quien aclaró varios aspectos.

“Primeramente no sé si la señora se daría cuenta al comprar su casa que toda esta zona es de artesanos. En cada vivienda siempre tenemos una máquina o un telar. Hemos mantenido este trabajo durante años. Si ella vino de otro país a vivir aquí en santa paz, debía ver un sitio adecuado. Si esto le está afectando, a mí me parece que podría buscar otro lugar, porque nosotros somos nacidos aquí. Aquí hemos vivido, aquí hemos trabajado y viene una persona de otro país a decirnos que nos larguemos”, expresó Cristina Yamberla, propietaria de la fábrica.

En relación a la supuesta ilegalidad de la infraestructura, Yamberla señaló que ya se han realizado varias adecuaciones para controlar el sonido y la vibración. Asimismo, mencionó que no están trabajando en la noche, pues están cumpliendo con lo solicitado por el Ministerio del Ambiente, es decir de 07:00 a 21:00 horas.

“Todo está en regla. A la señora decirle que nos deje trabajar. Esto es el sustento de mis hijos. Nosotros llevamos el pan trabajando en estas máquinas. Incluso generamos empleo para varias personas más. Debería adaptarse a nuestra costumbre”, finalizó.

Cabe mencionar que ambas partes aseveraron que han recibido amenazas de la parte contraria, por lo que mantienen una actitud defensiva los unos con los otros.

Lo último: