Gobierno finaliza el estado de excepción en las 6 provincias

Mediante Decreto Ejecutivo Nro. 461, el presidente Guillermo Lasso terminó, este 25 de junio del 2022, con el estado de excepción para seis provincias  por grave conmoción interna. Esta medida fue expedida para Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha, Pastaza e Imbabura.

El Decreto consta de tres artículos y entrará en vigencia a partir de la fecha de suscripción,  sin perjuicio de su publicación en el Registro Oficial.

En el numeral 1 se declara la terminación del estado de excepción por grave conmoción interna en las citadas provincias. En el dos que se notifíque el cese de la suspensión del ejercicio de los derechos al libre
tránsito, libertad de asociación y reunión.

Finalmente se notifíquese esta terminación a la Asamblea Nacional, a la Corte Constitucional, a la Organización de las Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos.

En una primera instancia, Lasso dispuso un primer estado de excepción en las provincias de Imbabura, Pichincha y Cotopaxi, para posteriormente extenderla a otras tres.

El primer decreto habilitó el desplazamiento de las Fuerzas Armadas para respaldar a la Policía Nacional, así como la supresión de los derechos de asociación y de reunión, y un toque de queda nocturno en Quito.

Días después, el 20 de junio, fue derogado el Decreto 455 y entró en vigencia el 459, que amplió el estado de excepción a seis provincias: Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha, Pastaza e Imbabura. Esto mientras la Asamblea se aprestaba a tomar una decisión frente al estado de excepción inicial, con la intención mayoritaria de derogarlo. Pero el Ejecutivo derogó el Decreto Ejecutivo No. 455 antes de que lo logren.

Con esta decisión se precautela el bienestar de la ciudadanía frente a la violencia. A la vez se tutelan los derechos de quienes se manifiesten pacíficamente”, dijo Lasso.

Sin embargo, la Conaie ha puntualizado que se mantendrá en movilización pues espera que se atiendan sus diez peticiones, entre las que constan la reducción y congelación de los precios de los combustibles, y el control de precios, entre otros.

«El Gobierno ha escuchado las demandas legítimas de quienes han ejercido su derecho a protestar y juntos vamos a sanar las heridas que los enemigos del Ecuador han forzado», apuntó.

Y señaló que «el golpismo, enemigo de Ecuador, no quiere la paz». «Ese enemigo que hoy se ha quedado solo, que infiltró y utilizó las causas legítimas de los pueblos y nacionalidades para fines protervos, pretende volver al poder por medio del caos», dijo.