Los jueces del Tribunal de Garantías Penales de Imbabura, con sede en Ibarra, dictaron una sentencia condenatoria de 10 años de prisión en contra de un hombre hallado culpable como autor directo del delito de tráfico ilícito de sustancias sujetas a fiscalización, en la modalidad de transporte. El hombre quiso huir, pero fue atrapado.
El procesado de 35 años fue detenido el pasado 10 de julio de 2024, tras evadir un control policial ubicado en el peaje de San Roque, sobre la vía E35.
Según los testimonios presentados por la Fiscalía, el procesado aceleró el vehículo en el que se movilizaba y escapó sin pagar el peaje, lo que activó la alerta del Grupo Antinarcóticos de Imbabura, que realizaban un operativo de interdicción de carreteras.
Tras la evasión, el automóvil fue interceptado en el sector de Peguche, en la calle Ruko Ñan, donde sufrió un accidente. El conductor descendió e intentó escapar corriendo entre los matorrales, pero fue localizado.
El registro del automotor reveló que en un compartimento de doble fondo estaban 193 paquetes tipo ladrillo, con logotipos “SJT”, que contenían una sustancia blanca. La prueba de campo confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso neto de 193 kilogramos y era llevada a Quito.
Otra persona
Durante su defensa, el hombre aseguró que ese día recibió una llamada de un sujeto, quien le ofreció 50 dólares por conducir el vehículo desde un parqueadero cercano al Centro Comercial Laguna Mall hasta la capital. Aseguró que ignoraba lo que transportaba, pero las autoridades comprobaron que no existe ninguna persona registrada con ese nombre. Además, el parqueadero mencionado certificó que el vehículo nunca ingresó ni salió de sus instalaciones.
Su abogado defensor intentó convencer al tribunal de que fue engañado por una tercera persona, y que al sentirse perseguido en Atuntaqui, entró en pánico y huyó. Sin embargo, los jueces consideraron que la evidencia presentada por la Fiscalía fue contundente.
Los agentes de la Policía también investigaron la responsabilidad del propietario del carro. Pero en las indagaciones se estableció que lo compró en marzo del 2024 y lo vendió, sin que existan pruebas suficientes para vincularlo al delito. Por eso, el fiscal del caso emitió un dictamen abstentivo a su favor, en la audiencia preparatoria.
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