Homenaje al Bicentenario de la Batalla de Pichincha

Homenaje al Bicentenario de la Batalla de Pichincha

El próximo 24 de mayo con diario EL NORTE circulará un documento importante en el que participan valiosos escritores y conocedores de la historia. El periódico “El Colibrí” es un aporte del Instituto Otavaleño de Antropología y la Universidad de Otavalo en homenaje al Bicentenario de la Batalla de Pichincha.

El profesor Marcelo Valdospinos Rubio, expresidente de la Casa de la Cultura, núcleo de Imbabura, estuvo en Entv y habló de este producto que se lo pondrá en circulación para conocimiento del público lector.

“En el panorama nacional no se conoce ni se ha difundido algunas obras o programaciones trascendentales para celebrar un Bicentenario y me parece que por las coyunturas políticas no hay una oferta grande que posibilite el recuerdo de una Batalla que logro la Independencia a nuestro país”, señaló.

El señor Plutarco Cisneros tuvo la idea de crear este número de una manera iconoclasta e irreverente, indicó porque la idea era trasladarnos a escribir antes de la Batalla de Pichincha, pero todos los datos son reales, históricos e interesantes porque permiten conocer una serie de detalles que la historia formal no lo ha recogido.

Valdospinos calificó de excelentes a los artículos de quienes colaboran en esta publicación, en donde también se retoma cosas novedosas como la venta, a manera de aviso, de esclavos en esa época. Quienes aportan con sus ideas y conceptos para El Colibrí, son profesionales y personas con criterio formado como Rosalía Arteaga, Plutarco Cisneros, Fausto Jaramillo, Fernando Jurado, Diego Rodríguez, Marcelo Valdospinos Rubio, Hernán Jaramillo Cisneros, Patricio Guerra, Tamia Vercoutere, José Villarreal, Carlos Coba Andrade. Varios de ellos aparecen bajo seudónimos con los cuales escribíán en el desaparecido periódico otavaleño “Presencia” que tuvo una vida de tres años.

En el caso de Marcelo Valdospinos, su artículo “En busca de las laderas del mito” aparece con el seudónimo “Amauta”. En el periódico imaginario de aquella época (1822) el trabajo se sustenta en fuentes documentales y en serios estudios. Los autores acuden a distintas fuentes bibliográficas. La tarea es motivar la lectura de escritos sobre acontecimientos históricos de especial connotación y añadir elementos que la historia oficial no los ha recogido.