Judith Hurtado: “Yo siento la vida que bulle como si fuera un cantar…”

Nació el día en que se honra al trabajador un 1 de mayo de 1940 y por tal motivo, no necesita más explicación, se la conoce por su lucha incansable por la mujer, los niños, el arte y la cultura. Doña María Judith Hurtado Cevallos, recibió el pasado 11 de abril la Condecoración ‘Cacique Tulcanaza’ que se otorga a quienes han cumplido labores preponderantes en el desarrollo del país, con actividades cívicas, culturales, educativas, sociales. Hecha con sangre carchense, su trayectoria ha sido merecedora de múltiples reconocimientos como el Premio Manuela Espejo -en este mismo año- que fuera entregado por el Distrito Metropolitano de Quito.

Sus primeros años

Ella nació en Tulcán pero la mayor parte del tiempo la paso en el campo, con su tía Clotilde Cevallos Valencia, en la comunidad de Chapues y con quien aprendió mucho. Luego sus primeros años de estudio los cumplió en escuelas religiosas tanto en la capital carchense como en la capital ecuatoriana. En Tulcán fue parte del Sagrado Corazón de Jesús (Bethlemitas) y en Quito pisó las aulas del colegio María Auxiliadora. Uno de sus recuerdos que los guarda en su memoria son los momentos de profunda oración que vivió en su niñez, pues eran tiempos de guerra.

Sus estudios superiores marcaron la ruta de una lucha por los grupos prioritarios. Su licenciatura la consiguió en Roma, en la cátedra de ciencias religiosas ratificando su compromiso con los más necesitados, luego una maestría en Sociología y política.

Como ella mismo dijo, el destino quiso que realice una itinerancia por Sudamérica, trabajando por losmás humildes.

Como mujer considera que en sus inicios fue difícil alcanzar igualdad de derechos y romper el esquema cultural de que el hombre es superior. Pero desde 1975, ha sido parte importante en la lucha de las mujeres y que ella cumplió junto con activistas como Mercedes Placencia y Rocío Rosero.

Su trabajo
Colaboró por muchos años con el Instituto de Investigación, educación y promoción popular del Ecuador (INEPE), sus esfuerzos se dirigieron al apoyo terapéutico individual, mediante la unidad de salud; empleando la terapéutica con los niños y padres. Ella insiste en que la educación sana a la comunidad. Generó programas de desarrollo personal en proyectos de servicio comunitario en investigaciones temáticas; además contribuyó con varias publicaciones para niños, niñas y adolescentes.

Labor social y literaria

Ya radicada en Quito, desarrolló proyectos sociales con niños, niñas y adolescentes. En situación de pobreza y trabajo infantil en 52 barrios marginales de Quito, donde se conformaron grupos de desarrollo.
Es autora de varios libros en temas de género, y ha sido acreedora del reconocimiento nacional al Mérito Cultural, entregado por la Asamblea Nacional. Otra de las publicaciones de esta mujer es ‘Canto a la vida liderada por mujeres’ canción a Dolores Cacuango.

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