Jueza en Pichincha verá nuevo habeas corpus para exvicepresidente Jorge Glas

Una jueza de la provincia ecuatoriana de Pichincha convocó para el martes 14 de junio una audiencia para analizar una nueva demanda de habeas corpus en favor del exvicepresidente Jorge Glas, condenado en firme a 8 y 6 años de prisión por dos casos de corrupción, reveló su abogada Sonia Vera.

El 21 de mayo Glas, quien fuera segundo mandatario de Ecuador durante los gobiernos de Rafael Correa (2007-2017) y brevemente de su sucesor, Lenín Moreno (2017-2021), regresó a prisión, en Quito, después de que la Justicia ecuatoriana revocara otro polémico habeas corpus dictado el 10 de abril, que le permitió recuperar su libertad durante 40 días.

«La jueza que está tratando nuevamente el habeas corpus de Jorge, con competencia en Pichincha, ha convocado una audiencia para el día 14 de junio a las 8:30», declaró la integrante del equipo de defensa legal del Glas en una entrevista con Efe.

ESTRATEGIA ENFOCADA EN SALUD

La abogada argumentó que la estrategia se centrará «en el fondo» del asunto, que es la condición de salud que aqueja a su defendido, quien, aseguró, «tiene un cuadro médico muy delicado y enfermedades consideradas catastróficas».

Entre ellas, desgranó una espondilitis anquilosante, problemas traumatológicos y vulnerabilidad debido a los efectos concomitantes nocivos de fármacos que se le han suministrado en prisión.

«El Estado ha hecho caso omiso al tratamiento que debería haber recibido», censuró Vera antes de referirse a unos informes médicos sobre el estado de salud de Glas que establecerían «el trato negligente» recibido por su defendido.

Vera subrayó que el primer habeas corpus que le fue concedido a Glas estuvo motivado por pronunciamientos internacionales sobre su delicado estado y una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que pedía el otorgamiento de medidas cautelares ante sus «circunstancias excepcionales».

Recientemente, la CIDH declaró urgente y excepcional el tratamiento del caso de Glas, una medida que se adopta «en casos de gravedad y urgencia o cuando se considere que la vida de una persona o su integridad personal se encuentran en peligro inminente», según informó su equipo legal la pasada semana.

RECLAMA BENEFICIOS PENITENCIARIOS

Ese polémico habeas corpus que le fue concedido a Glas en abril estuvo a cargo de un juez del municipio de Manglaralto, en la costa de Ecuador, pero la Corte Provincial de Justicia de Santa Elena lo anuló por falta de competencia territorial del juzgado y por causar indefensión al Estado al no notificar a la Procuraduría (Abogacía) General del Estado.

Al respecto, la defensora de Glas aseguró que la nulidad del proceso inicial se basó en «temas de forma», pero no de fondo, y confió en que su cliente recupere nuevamente la libertad, tras considerar que ya debería estar al menos en régimen semiabierto al haberse cumplido el 40 % de la condena de prisión de las dos sentencias emitidas.

Glas ingresó inicialmente en prisión a finales de 2017 y ha sido condenado en tres casos de corrupción.

Uno de ellos por asociación ilícita relacionado con la trama de sobornos de la compañía brasileña Odebrecht (con 6 años de cárcel); otro, por cohecho al recibir ilegalmente dinero para su movimiento político en el denominado Caso Sobornos (con 8 años), y un tercero por peculado en un juicio relacionado con contratos petroleros, el Caso Singue (8 años), aún en proceso de apelación.

La abogada explicó que, en virtud de que los dos casos en firme fueron sentenciados conforme al código penal anterior, la pena máxima absorbe a la menor, por lo que desde hace 17 meses debería gozar de beneficios penitenciarios.

PENDIENTE DEL CASO SINGUE

La defensa del exvicepresidente confía en conocer también la fecha de la audiencia de apelación del Caso Singue, por el que Glas y otros exfuncionarios del Gobierno de Correa fueron sentenciados en primera instancia como coautores de peculado (malversación).

Un laudo arbitral recientemente conocido sobre el caso condenó al Estado ecuatoriano a indemnizar con más de 10 millones de dólares a la petrolera Gente Oil por incumplimientos del contrato de explotación del campo Singue, ubicado en la Amazonía.

La abogada, integrante del estudio de abogados belga Ius Cogens, que también defiende a Correa, insistió en que Glas es objeto de una «persecución política», y que «lo único que le mantiene en cautiverio es el Caso Singue», que ahora «se desmoronó», lo que según ella, «corrobora que no hubo delito».