La imbabureña Débora Beltrán, la sensación del Tae Kwon Do

El mundo del Tae Kwon Do ha encontrado a una nueva hija pródiga, la otavaleña, Débora Tahiz Beltrán Cadena. La deportista “Sarance” que cosechara hace unos días una importante medalla de plata para su palmarés en el Campeonato Panamericano de Costa Rica, a sus cortos 13 años de edad, ya empieza a hacer retumbar su nombre en la palestra nacional.

“Llevo 7 años entrenando. Desde los 6 años de edad hasta la actualidad. Estoy muy contenta por haber obtenido este logro”, dijo Débora en entrevista con EL NORTE.

Por lo general las historias de los deportistas de élite son dignas de contar, pues detrás de sus éxitos hay sacrificio, sudor y lágrimas, entre otras particularidades. En este caso, la “aventura” de Beltrán no escapa a esta máxima.

Todo empezó cuando su padre, Rolando Beltrán, la inscribió en esta rama de las artes marciales, disciplina deportiva que un inicio no llamaba la atención de la vice campeona panamericana.

“Al principio no me gustaba, pero posteriormente me enamoré de este deporte. Lo amo. El Tae Kwon Do me hizo liberar de lo diario, al tiempo que me dio nuevas habilidades. Pienso que tengo mucho potencial para seguir dando triunfos al país”, dijo con brillo en los ojos.

La corta carrera de Débora ha estado marcada por las victorias, pues ha sabido enfundarse medallas tanto de oro como de plata en competiciones locales, provinciales y nacionales.
“Esto me ha significado estar en el ranking nacional en mi categoría cadetes. Fui campeona nacional en el 2020, así como campeona internacional de la Copa Fuerzas Armadas en Bogotá Colombia”, agregó.

La academia de Tae Kwon Do Chull Moo, conducida por el profesor Diego Gamboa, merece un párrafo aparte, pues ha sido clave en el crecimiento de Débora en cuanto a sus roles como taekwondoka y como persona.

En primera instancia esta entidad se inauguró en Otavalo y posteriormente ha avanzado hasta los cantones hermanos de Antonio Ante y Cotacachi.

“El Club Chull Moo me ha ayudado y apoyado mucho, con el profe Diego y su equipo multidisciplinario. En un inicio estuve en la Liga Cantonal de Antonio Ante y hace cuatro años pasé a Chull Moo”, comentó la luchadora.

Aunque suene difícil de asimilar, pese a las grandes actuaciones de Beltrán, dejando en lo más alto al deporte ecuatoriano, no cuenta con el apoyo de las entidades estatales pertinentes, según indicó su padre.

En este sentido, ha sido precisamente su familia la que ha tenido que autogestionar recursos económicos para que la deportista pueda decir presente en las citas nacionales e internacionales. Hoy por hoy las autoridades han brillado por su ausencia.