La seguridad de los periodistas es preocupación que va en aumento

La inseguridad y las amenazas que reciben los periodistas a nivel del mundo, pero principalmente en la región de Las Américas, alcanza grados altos de preocupación. Muchos comunicadores han perdido sus vidas, otros han sido amenazados constantemente o han tenido que abandonar sus tierras para ponerse a salvo.

Es imposible saber cuántas veces periodistas en América Latina han sido agredidos en los últimos años. Dependiendo de la fuente, podemos calcular que casi 140 han sido asesinados en la segunda década del siglo 21, o que al menos 500 han sido asesinados o desaparecidos en las últimas dos décadas. Eso lo sostiene Global Investigative Journalism Nerwork que da cuenta del “E-book para periodistas: mantenerse a salvo cubriendo América Latina y el Caribe”.

Y aun así nos quedaríamos muy cortos porque no se toman en cuenta las amenazas, las detenciones arbitrarias, las golpizas, los ataques armados contra oficinas de medios de comunicación, los secuestros, el espionaje o penetración digital, el acoso legal o cualquiera de las distintas formas que los poderes políticos, económicos o criminales tienen para intimidar a periodistas.

Este libro es producto de una serie de reportajes publicados entre diciembre de 2021 y julio de 2022 en el LatAm Journalism Review del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas en Austin. La serie se divide en cuatro partes.

Las dos primeras tratan sobre las principales coberturas que ponen en riesgo a los periodistas de la región: protestas y violencia por conflictos o crimen organizado. Los textos repasan la situación de periodistas en países como México, Colombia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Chile, Brasil, Bolivia o Perú y hacen un recuento de las distintas medidas que periodistas han emprendido para su propio cuidado, al margen de las autoridades.

La tercera y cuarta parte tratan sobre las iniciativas institucionales para reducir la violencia contra periodistas: los mecanismos de protección y las fiscalías o unidades de investigación.

Nuevos riesgos
A lo largo del siglo 21, la situación de la prensa en América Latina se ha deteriorado. Si en los últimos años del siglo pasado se pensó que la apertura democrática y la innovación tecnológica traería un nuevo clima de libertad de expresión, en los últimos años el auge del crimen organizado y de regímenes autoritarios ha creado nuevos riesgos.

El interés de la publicación es la protección de los periodistas

Para hacerles frente a los riesgos, periodistas y autoridades han intentado crear distintas herramientas para mejorar la seguridad en el ejercicio informativo.

Para el “E-book para periodistas: mantenerse a salvo cubriendo América Latina y el Caribe”, se escogió ángulos distintos para cada tema.

En el de Mecanismos, en lugar de evaluar cómo han funcionado los que ya existen, por ejemplo en México o Colombia, revisamos las iniciativas para crearlos en Guatemala, Bolivia y Honduras y los obstáculos que han enfrentado en el camino.

Para las Fiscalías, revisamos el caso de México por ser la institución más antigua en su tipo, y los más recientes, en Guatemala y Honduras. Protección de periodistas: seguridad y justicia en América Latina y el Caribe.

Este libro no es un recorrido exhaustivo por todos los protocolos de seguridad de las redacciones en América Latina ni por todas las instituciones creadas, sino un estudio de casos particulares para tratar de obtener lecciones sobre lo que ha funcionado y lo que ha fracasado en los intentos por mejorar la protección de periodistas.

Quizá en las propias experiencias de los periodistas encontraremos algunas respuestas.

Rosental Calmon Alves, profesor de la Escuela de Periodismo y Medios de Comunicación de la Facultad Moody de Comunicación de la Universidad de Texas en Austin, donde ocupa la Cátedra Knight de Periodismo y la Cátedra UNESCO de Comunicación. dijo que “durante las dos últimas décadas, hemos trabajado de diferentes maneras para hacer frente a la violencia endémica contra los periodistas, alimentada por la impunidad (rara vez los crímenes son debidamente investigados y llevados ante la justicia), y la falta de mecanismos para proteger a los trabajadores de la prensa y para enfrentar entornos hostiles.”

El periodista mexicano Javier Garza, co-conductor de Expansión Daily, explicó que “este libro no es un recorrido exhaustivo por todos los protocolos de seguridad de las redacciones en América Latina ni por todas las instituciones creadas, sino un estudio de casos particulares para tratar de obtener lecciones sobre lo que ha funcionado y lo que ha fracasado en los intentos por mejorar la protección de periodistas.”