La vida de las mascotas puede continuar a través de los árboles

En el marco del Día de los Difuntos, EL NORTE tuvo acceso a un caso original, una empresa que oferta servicios funerarios, pero no para personas, sino para mascotas. Su nombre: Pet Memorial Forest, que si bien opera desde la ciudad de Quito, cuenta con su campo memorial a las faldas del Volcán Cayambe.

“Somos el primer cementerio ecológico de mascotas del país. Vale aclarar que brindamos servicios exequiales, pero no somos un crematorio”, inició Geoconda Pila, gerente de marketing y una de las fundadoras de este emprendimiento.

Cuando Pet Memorial Forest es puesta al tanto del fallecimiento de una mascota, se activa con su personal para ir a levantar respetuosamente el cuerpo, ya sea desde el domicilio del propietario, de una veterinaria o del lugar que fuere, a fin de trasladarlo hasta el bosque memorial que está ubicado a 15 minutos del “Pueblo Mágico”.

“Seguimos todos los procesos veterinarios recomendados y de bioseguridad, tanto para los familiares como para los trabajadores. Más tarde, enterramos a la mascota en una fosa exclusiva”, acotó la entrevistada.

Lo que hace única a la empresa, es su distintivo ecologista, el cual se refleja tanto en el cuidado del ambiente, así como en la reforestación del espacio andino en donde se desempeña.

“Antes de enterrar el cuerpo retiramos todos los elementos que pueden ser contaminantes de la tierra. Una vez que hemos concluido con el proceso de entierro, sembramos un árbol nativo del bosque andino sobre la tumba, y colocamos una plaquita conmemorativa.

Todo esto en presencia de los familiares, con una ceremonia”, finalizó, no sin antes comentar que también se entregan varios documentos pertinentes a los propietarios de la mascota.