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viernes, 17 mayo 2024
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En un 41 por ciento de avance se encuentra la rehabilitación de las Piscinas de Las Lagartijas.

El escenario busca volver a tomar su otrora estatus de destino turístico.  El monto de inversión para la rehabilitación del lugar es de 211 482 dólares.

Un lugar histórico

El icónico complejo Las Lagartijas, arraigado en la comunidad de Otavalo y considerado un tesoro del cantón, está a punto de experimentar una transformación revitalizadora.

Durante décadas, este idílico lugar fue el epicentro de la vida social y cultural de la ciudad, donde familias locales y visitantes se congregaron para sumergirse en las aguas termales y deleitarse con la belleza natural que lo rodea.

Ana Morán, directora de Obras Públicas del Municipio de Otavalo, confirmó que el escenario está listo para abrir sus puertas desde el próximo mes. 

El área que está siendo intervenida es de 1297,20 metros cuadrados y de acuerdo a las proyecciones se beneficiarán alrededor de 52 700 habitantes. 

Anabel Hermosa, alcaldesa de la ciudad, ha reafirmado el compromiso con la restauración integral del complejo Las Lagartijas. 

Buenas noticias

Durante el último recorrido realizado por el lugar, Hermosa destacó la importancia histórica y cultural del lugar, subrayando la necesidad urgente de rescatar esta joya local del olvido.

El proyecto de rehabilitación, que pronto verá la luz, no solo busca devolverle su esplendor a Las Lagartijas, sino también revitalizar la economía local y fortalecer el tejido social de Otavalo. 

En la retina popular

”En nuestra juventud, Las Lagartijas era nuestro refugio, un paraíso ecológico donde la armonía con la naturaleza nos envolvía”, evoca con nostalgia Germánico Guevara, un habitante local que anhela ver restaurado este emblema de la comunidad.

El renacimiento de Las Lagartijas no solo será la restauración de un complejo turístico, sino la reactivación de una tradición arraigada en el corazón de Otavalo. 

Será un recordatorio de que, incluso en tiempos de adversidad, el espíritu comunitario y la voluntad de preservar nuestra herencia cultural pueden llevarnos hacia un futuro más próspero y vibrante.