La inseguridad que vive el país no se soluciona con entregar patrullas, dotar de armamento sofisticado, o extender el estado de excepción. Estas acciones son parte de una estrategia, aplicada en medio de una crisis social, pero que no es la respuesta que el ciudadano necesita. Lo ocurrido la mañana del martes, al frente de una unidad educativa de Ibarra, es un ejemplo. Mientras entraban en operación nueve patrullas, al mismo tiempo, un sujeto asesinaba a otro, en el centro de la ciudad. Decir también que los medios sean los responsables de alarmar a la sociedad, con sus redes sociales, no es una premisa coherente. La respuesta está en consolidar un Estado eficiente, en todas sus funciones.
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