Desde el inicio de 2025, Ecuador ha enfrentado 2.538 eventos adversos debido a las lluvias, afectando a 24 provincias, 205 cantones y 747 parroquias, según datos de la Secretaría Nacional de Riesgos. Las estadísticas revelan que los deslizamientos, con un 40,43%, y las inundaciones, con un 38,48%, siguen siendo los incidentes más frecuentes. Estos desastres, junto con el colapso estructural y el socavamiento, han dejado hasta la fecha más de treinta víctimas mortales, generando una profunda preocupación en todo el país. Este temporal de lluvias nos obliga a reflexionar sobre la vulnerabilidad de nuestras infraestructuras y la urgente necesidad de mejorar los planes de prevención y respuesta ante desastres naturales. Es imperativo que las autoridades y la ciudadanía, trabajen de manera coordinada en soluciones. No es posible, por ejemplo, que cada abril, en Ibarra, se repitan las mismas escenas cada año.