Los verdaderos impactos de la minería en Intag

(Solicitado por Carlos Zorilla) Mucho se ha comentado del proyecto minero Llurimagua, ubicado en la zona de Intag, desde que inició la resistencia al mega proyecto de cobre en 1995.

Lo que ni el gobierno ni las empresas han divulgado son los verdaderos impactos sociales y ambientales en caso que se desarrolle la minería en un sitio tan ecológicamente frágil.

A continuación, algunos de los impactos identificados por expertos japoneses en el único Estudio de Impacto Ambiental del país que no ha sido financiado por empresas mineras:

1. Deforestación de 4.065 hectáreas de bosques, lo cual provocaría el secamiento del clima local.
2. Impacto a especies en peligro de extinción y al Parque Nacional Cotacachi-Cayapas
3. Contaminación de fuentes de agua con arsénico, cadmio, cromo, plomo y otros metales pesados
4. Impactos a vestigios arqueológicos preincaicos
5. Aumento de la delincuencia
6. Reubicación de 4 comunidades

Los impactos ambientales y sociales identificados por expertos japoneses se basaron en un yacimiento muy pequeño
comparado a lo que hoy Codelco aduce que podría ser. No incluye los impactos a miles de campesinos que serían
afectados por el secamiento del clima.

Por tanto, no es de extrañarse que desde 1995 las comunidades, a pesar de enfrentar innumerables atropellos de sus
derechos Constitucionales, se han opuesto tajantemente al proyecto minero. Un proyecto que nunca fue consultado con las comunidades, y que el estado impuso violentamente en mayo del 2014 con apoyo de cientos de policías y militares.

Ilegalidades e irregularidades
En su informe de marzo del 2019 sobre el proyecto minero Llurimagua, la Contraloría General del Estado reportó que, a pesar de decenas de incumplimientos e irregularidades, el MAE “no aplicó medidas administrativas para suspender o revocar la licencia ambiental”.

El 30 de noviembre del 2021, comuneros de Intag presentaron una Acción de Protección Constitucional para frenar el proyecto minero, basado en la falta de consulta ambiental, en flagrante violación del Art. 398 de la Constitución.

Adicionalmente la minería claramente violaría los Derechos de la Naturaleza, en vista de la amenaza a las especies en
peligro crítico de extinción que serían afectadas. Dos de esas especies, las ranas Arlequín hocicuda y una especie nueva para la ciencia solo se han reportado en el área minera y en ninguna otro lugar del mundo.