En la ciudad de Ibarra, se realizó el evento de cierre del proyecto ‘Fortalecimiento de Capacidades para las Mujeres Recolectoras de Conchas del cantón San Lorenzo-Esmeraldas’, que financió la Embajada de Canadá en Ecuador y ejecutó la Fundación Tierra para Todos.
En este acto, las mujeres beneficiarias compartieron sus experiencias, aprendizajes y las capacidades fortalecidas. En especial, fueron reconocidas por el trabajo que realizan en su territorio.
Incidencia
En la presentación de resultados del proyecto, Pablo Iturralde, director de Fundación Tierra para Todos, explicó que las beneficiarias directas fueron 90 mujeres entre 10 y 70 años de edad, cuya principal actividad económica es la recolección de concha negra.
“Durante el proceso se realizaron 10 talleres participativos enfocados en tres ejes principales: autocuidado y salud, administración y emprendimiento, y gestión sostenible del manglar. Cada jornada incluyó la entrega de kits de autocuidado, herramientas financieras y materiales de producción”, agregó la Fundación Tierra Para Todos.
Por su parte, Ysabel Blanco, cónsul política de la Embajada de Canadá en Ecuador, que también arribó hasta Ibarra, manifestó que el proyecto demostró que es posible generar mayores oportunidades para las mujeres.
“Es una de las pocas propuestas que realmente representa un proceso colectivo. Promueve el desarrollo social, el empoderamiento de las mujeres —no solo como productoras, sino como líderes en sus comunidades— y también apuesta por la sostenibilidad”.
De igual manera, la diplomática subrayó la importancia de preservar los ecosistemas del manglar. Estos puntos naturales son considerados altamente sensibles desde el punto de vista ecológico, lo que exige estrategias de desarrollo responsable.
Reacción
Olga Cueva, beneficiaria del proyecto, comentó que muchas familias de San Lorenzo se dedican a la recolección de concha en los manglares, una actividad de la que depende su sustento diario. Sin embargo, señaló que enfrentan múltiples dificultades, como la falta de agua potable y oportunidades laborales.
“Quisiéramos que nos sigan apoyando para tener mejores oportunidades de vida. Nuestro sueño es contar con una microempresa que nos permita trabajar de manera justa y evitar que otras personas se aprovechen de nuestro trabajo”, agregó.
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