Padres e hijos de 20 centros de desarrollo infantil (CDI) de Otavalo compartieron la alegría del Inti Raymi en una jornada que reunió a cientos de personas en el mercado Imbaya. Bajo la organización de la Fundación Por Una Mirada Feliz, cooperante del Ministerio de Desarrollo Humano y promotores sociales alrededor de la provincia de Imbabura, se desarrolló la actividad que estuvo cargada de música, baile y tradición.
Alrededor de 500 representantes de los CDI y proyectos del adulto mayor y personas con discapacidad recorrieron la calle Juan Alfonso de Carvajal en la ciudadela Imbaya hasta llegar al estadio de la Cdla. Jacinto Collahuazo tercera etapa, donde realizaron la toma simbólica de la plaza.
En ese espacio se organizó la ceremonia del solsticio y entrega de medianos en la que participaron los asistentes y autoridades del MDH. Para finalizar el encuentro, compartieron alimentos y la tradicional chicha. “Celebramos juntos la gratitud a la Pachamama y la energía del Sol que nos da vida. Un momento para honrar nuestras raíces, fortalecer nuestra unión y renovar nuestra misión”, señaló la fundación.
La iniciativa surgió hace 12 años
Roberto Yamberla, coordinador de los proyectos sociales de la fundación en Otavalo, explicó que en conmemoración del Inti Raymi, que arrancó para los pueblos andinos desde el 21 de junio, buscaron involucrar a los padres y niños de los establecimientos en la celebración.
Desde 2014, llevan organizando este encuentro cultural para inculcar las tradiciones del pueblo kichwa en los menores desde temprana edad, indicó Yamberla. “Cada año vamos organizando estas actividades netamente culturales para enraizar desde la niñez y combinar con la experiencia, con nuestros adultos mayores”, expresó.
Lucía Díaz, coordinadora del Centro Infantil Wawa Sisariy, ubicado en la comunidad de Camuendo, indicó que hace ya algunos años son parte del Inti Raymi que organiza la fundación en Otavalo.
Transmisión de padres a hijos
Díaz indicó que esta actividad busca fomentar en los infantes el valor por su identidad cultural. “La intención es que desde niños, ellos también empiecen a valorar nuestra identidad cultural a través del zapateo”, mencionó.
Jaime Conejo, uno de los padres de familia que acompañó por primera vez esta jornada, destacó la importancia de esta iniciativa.
“Es bonito para nosotros también como padres porque es hermoso verles así” y, entre sonrisas, anheló ver los primeros zapateos de su hijo.