Parroquia García Moreno clama por mejor vialidad

García-Moreno

La parroquia de García Moreno es sinónimo de productividad agrícola y ganadera, un suelo prodigioso y fértil. También de grandes zonas verdes, que albergan paisajes naturales con especies únicas de flora y fauna. Sin embargo, esta bella postal y casi mágica se ve mermada por la falta de vialidad, una aspiración que por más de 10 años se ha quedado ahí, solo en una palabra y no en realidad.

“Queremos buenas vías” es el deseo profundo de los habitantes de esta localidad, desde el estudiante hasta el agricultor. Este factor se ha convertido en un “enemigo silencioso” que afecta, de forma directa e indirecta, al turismo, educación, salud y movilidad.

Realidad Adversa

Arribar hasta esta zona rural, ubicada al extremo occidental de la zona de Intag, en el cantón Cotacachi, se vuelve un reto para el transporte público y particular. Los vehículos maniobran sobre un trayecto irregular: esquivando baches, lodo e incluso derrumbes.

Cotacachi

Ángel Almeida, presidente del GAD Parroquial de García Moreno, relata que la población tiene una problemática que responde a la red vial, que ha quedado en el olvido. Las repercusiones se vuelven evidentes cuando se producen fuertes precipitaciones.

“Tenemos dos ingresos a la cabecera parroquial: Llurimagua – García Moreno y Limones – García Moreno. Están en pésimas condiciones. Viene una lluvia y se quedan los vehículos sin ingresar. Es un verdadero pesar para los carritos y los buses, que pasan todos los días. Aspiramos unas vías dignas para la población”.

Sin Acciones

Con el paso del tiempo, esta realidad no ha logrado una respuesta concreta por las entidades responsables. Hay ayuda emergente por parte de la Prefectura de Imbabura y en ocasiones por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

María Belén Quelal, vicepresidente del GAD Parroquial, aseguró que en reiteradas oportunidades enviaron oficios al Ministerio de Transporte y Obras Públicas para conocer la situación de las vías que tiene dentro de su competencia. En especial, la que une el sector de Limones y Chontal, que inició como un proyecto de asfaltado en el año 2011, pero que quedó paralizado hasta la actualidad.

Otra petición del GAD Parroquial es el mantenimiento constante de la vía desde la zona conocida como Quinde hasta La Magdalena.

Educación

Cerca de la cabecera parroquial, se ubica la Unidad Educativa Gabriel García Moreno, que alberga alrededor de 560 estudiantes. Muchos de ellos oriundos de las comunidades que son parte de la localidad, quienes se enfrentan a diario con la situación de las vías.

Intag

Este es el caso Andribel Sánchez, que tiene 17 años y cursa el segundo año de Bachillerato. Ella vive en la comunidad de Junín, que está aproximadamente dos horas de la institución educativa. El tiempo que tarda en llegar no se debe a la distancia, sino al estado vial.

Andribel cuenta que, en muchas ocasiones, los buses y “rancheras” (transporte que usan los estudiantes) se queden en los derrumbes. “No se puede pasar. Tengo que regresar a casa, y no llego a la institución. Hay días en que amanece lloviendo, y es muy difícil la situación”.

Vialidad

Salud

No solo el sector estudiantil se ve perjudicado. A esto se suma los pacientes que necesitan salir de emergencia de la parroquia, porque el Centro de Salud Tipo A no puede solventar estas situaciones. El personal médico coordina con el ECU-911 y la casa de salud correspondiente para el llamado de una ambulancia.

Esta información la comentó Inti Iza, coordinador del Centro de Salud Tipo A. “Nos contactamos con las instituciones responsables para una ambulancia en casos de emergencia, pero no llega hasta este lugar por el hecho de la vía. Ayudamos a los pacientes a salir hasta Apuela y en otras se hacen presentes los autos del GAD Parroquial”.

Comercio

Estos eventos adversos viven a diario gran parte de la población de García Moreno. De igual manera, otro sector perjudicado es el productivo, como la agricultura y ganadería. Ambas labores son las principales actividades económicas.

Ramiro Nogales tiene una finca donde se dedica al ganado, en el sector conocido como Chontal Medio. Él expresa que, por experiencia propia, ha observado cómo los productos se malogran mientras atraviesan las vías hasta a la parroquia.

“Aquí tenemos a diario naranjillas y otras frutas, pero los agricultores se complican cuando sacan sus productos. Salen a la vía y si llueve se pierde el día porque los camiones no quieren pasar por el peligro. Esto ha afectado por mucho tiempo a la parroquia de García Moreno”.

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