Práctica política malentendida

La práctica política ecuatoriana en nuestro tiempo ha variado sustancialmente. Ahora la clase política está desprestigiada y hay recelo de los ciudadanos buenos de ingresar a esa actividad para legítimamente obtener el voto popular en las urnas. Los actos de corrupción dan cuenta que en el sector público, empresas estatales, GADs, hay contaminación con dinero sucio, aportes oscuros, relaciones peligrosas que buscan conquistar el poder para cumplir objetivos específicos, sin importar el pueblo. Hoy se deja de lado la capacidad, la meritocracia y se opta por el que más ofrece, por quién invierte más o por quiénes manejan los hilos de la campaña con protervos fines. El propósito es llegar, ¿para qué?

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