Primeras 100 personas capacitadas por la Cruz Roja Imbabura se graduaron

Gracias a la ayuda que regularmente llega desde el exterior (proyecto Johanniter 553), en la Cruz Roja Ecuatoriana Junta Provincial de Imbabura ya se preparan para una segunda fase de capacitación a varias personas que residen en la capital imbabureña. Sin embargo, las capacitaciones vendrán con un valor agregado, ya que a los participantes les entregarán una serie de insumos, electrodomésticos, máquinas de coser, entre otros. El objetivo es que los beneficiados puedan emprender o fortalecer sus emprendimientos.
Alejandro Salazar, promotor comunitario y coordinador del proyecto Johanniter 553 en Imbabura, entregó detalles sobre este tipo de cooperación que reciben.

Explicó que desde hace dos años han venido trabajando en la Cruz Roja con este proyecto, que es un plan de fortalecimiento a la comunidad migrante y a la comunidad de acogida (la población ibarreña).
Ellos se encargan de fortalecer las capacidades técnicas y personales de las familias migrantes y ecuatorianas.

En la primera fase del proyecto, alrededor de 100 personas recibieron capacitación en tres áreas: panadería, costura, peluquería y belleza.

Los 100 primeros participantes de este proyecto ya se graduaron durante un emotivo acto.

La segunda fase, donde se capacitarán a otras 100 personas, se desarrollará desde junio hasta agosto. En la Cruz Roja Ecuatoriana Junta Provincial de Imbabura también manejan los perfiles de personas que tienen la idea de emprender con algún negocio. Y, si tras realizar el respectivo análisis el negocio promete ser sostenible y sustentable, cada persona recibe un capital de 160 dólares en bienes.

Existe otro perfil. Este está enfocado a aquellas personas que ya tienen sus emprendimientos o pequeños negocios consolidados. Ellos recibirán un apoyo de 800 dólares en bienes. De hecho, esa ayuda ya se encuentra en las instalaciones de la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura.

Alrededor de 33 familias se beneficiarían con este tipo de aporte.

“Dentro del poder ingresar como voluntaria fue un proceso, primero, poder ver qué me lleva más allá de un voluntariado. El sentirme identificada y el poder ayudar a otras personas fue lo que me motivó a seguir manteniéndome dentro de las filas como voluntaria”, mencionó María Pinto, mientras revisaba parte de los insumos, que posteriormente serán entregados a los beneficiados.

La joven de 25 años de edad se siente satisfecha con la función que cumple como voluntaria, labor en la que aspira seguir por muchos más tiempo.

Para Carlos Espinosa, presidente de la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura, es “gratificante” cristalizar todos estos proyectos.

Espinosa explicó que, gracias a lsa ayuda del proyecto Johanniter 553, también se aportó con la dinamización de la economía de varios pequeños negocios de la Ciudad Blanca.

La adquisición de los insumos, tanques de gas, hornos, electrodomésticos, entre otros artículos, la realizaron en varios establecimientos.

“Todo se hace con la autorización del donante. Nosotros no podemos hacer lo que queremos. Ese componente para nosotros es sobre cumplir, ya que se aporta a la reactivación económica, cosa que el proyecto no tenía. Con lo que nos apoyaron hicimos más”, mencionó Carlos Espinosa.

El presidente de la Cruz Roja Ecuatoriana Junta Provincial de Imbabura, también agradeció el apoyo y la colaboración que han tenido por parte de la Universidad Técnica del Norte (UTN).