Programa Warmi Pichincha atiende sus primeros casos

Tal cual como se lo había planteado desde el Gobierno Autónomo Descentralizado Provincial de Pichincha, en días recientes se inauguró un nuevo Centro de Protección Integral de Derechos Warmi Pichincha. Esta vez en el cantón Cayambe.

Según Alexandra Jaramillo, coordinadora del programa, una de las propuestas de la prefecta Paola Pabón fue tener un Warmi en cada cantón, por lo que este sería el cuarto poblado en el que se inaugura uno, quedando pendientes cuatro localidades más.

 

Apoyo – Warmi Pichincha

Para cristalizar el presente programa en el “Pueblo Mágico”, es propicio mencionar que la Municipalidad local ha cumplido con un rol clave, pues ha dado su apoyo permanente a la iniciativa, con su alcalde a la cabeza, Alberto Masapanta.

“Será el primer centro en ser kichwa hablante, donde se brindarán varios servicios de acompañamiento con atención gratuita a víctimas de violencia, con servicios de atención psicológica, patrocinio legal y apoyo social”, se emitió desde el Ayuntamiento, a través de la web.

Equipo de trabajo

Para cubrir todas las necesidades de la colectividad, el Centro Warmi Pichincha de Cayambe cuenta con un equipo de profesionales en varias ramas, quienes en conjunto garantizan la citada atención integral que se promociona.
Es así que abogadas, trabajadoras sociales, psicólogas clínicas y psicólogas infantiles prestan sus servicios de acuerdo a sus competencias.

 

Casos atendidos

En sus primeros 7 días de funcionamiento, entre ellos 5 hábiles, en el Centro Warmi Pichincha Cayambe ya se habrían atendido poco más de 10 casos distintos de violencia contra la mujer, lo que denota que el cantón es uno de los rincones de la provincia que mayores estadísticas presenta en torno a esta problemática.

Por otra parte, vale mencionar que al igual que en el cantón vecino Otavalo, de la provincia de Imbabura, por su interculturalidad tan marcada se ha habilitado en Cayambe este centro con personal kichwa hablante, con el propósito de que tanto las mujeres mestizas, afros, así como indígenas puedan ser atendidas en su propio dialecto, algo que sería una limitante en otros espacios similares en territorio.

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