La pandemia que el mundo viene arrastrando desde el año 2020 deja graves secuelas, no solo en el ámbito de la salud, sino también en la falta creciente de respeto a los derechos humanos. En las Américas, el Informe 2020/2021 de Amnistía Internacional, es muy claro y refleja que la situación de los derechos humanos en el mundo ha decaído peligrosamente, sobre todo en contra de los sectores más vulnerables. El documento habla de cómo las mujeres, las personas refugiadas, las personas migrantes, el personal sanitario insuficientemente protegido, los pueblos indígenas, las personas negras y otros grupos históricamente olvidados han soportado los peores efectos de la pandemia. ¡Es una alerta!