Nos ha llamado mucho la atención el pensamiento de una destacada periodista ecuatoriana, quien dijo que la mejor fortaleza que tiene la delincuencia en el país es tener entre sus aliados a (malos) policías y militares. Palabras más, palabras menos, esa es la verdad. Los ecuatorianos no podemos concebir que las mafias quieran poner de rodillas a toda una sociedad con el apoyo de elementos uniformados que en lugar de cumplir su propósito profesional como es “llegar hasta el sacrificio” por defender a los ciudadanos, se hayan convertido en viles sujetos que se enlistaron en grupos delincuenciales para hacer daño a esta sociedad. Es necesario una depuración a todo nivel, pero… ¡Urgente!