Ciudadanos imbabureños, principalmente ibarreños, van mirando y sintiendo con preocupación lo que está sucediendo en torno a la contaminación de Yahuarcocha, nuestra laguna insigne y geositio preferente del denominado Geoparque Mundial de la UNESCO. Se ha tratado de encontrar soluciones, se han realizado recomendaciones, se han denunciado irregularidades en los contratos para proyectos con inconsistencias que van contra natura, pero lo que hoy se pone de manifiesto -lo cual suma a los problemas- es la falta de coordinación y la desarticulación entre las entidades que conforman la mesa técnica, mientras Yahuarcocha sigue muriendo. El tiempo juzgará a los impávidos.