Las confrontaciones políticas en la Asamblea Nacional aportan con más contundencia a su desgaste. Lo que circula en las redes, desprestigiando la figura de la Presidenta de la Asamblea, los dimes y diretes en el CAL -que también tiene señalamientos- las acusaciones que se dan en el Pleno, el ningún aporte de ciertos asambleístas de provincias que parece que han ido a vacacionar y la clara intención de afectar el funcionamiento del organismo para concretar objetivos políticos que, según denuncias públicas, pretendería “tomarse” el CPCCS y posteriormente elegir a las autoridades de control a su conveniencia, dejan a las claras que es el caos lo que impera. ¿Así se fortalece la democracia?