Los candidatos a las diferentes dignidades seccionales que participarán en las elecciones de febrero de 2023, ya utilizan el estribillo de trabajar por y para el pueblo, sin descuidar esa actitud politiquera de abrazar al que se le cruza por delante, aunque cuando llegan al poder se olvidan de esa práctica y prefieren el olvido y el desgano. Ahora, se escucha hablar de inclusión e igualdad, pero ese discurso no es real cuando se mira lo que sucede en las calles en donde el irrespeto, por ejemplo, a las personas adultas mayores y con discapacidad es cosa de todos los días. Las aceras en mal estado, las calles ni se diga y los obstáculos que son pan de cada día para poder circular, a nadie le importa. Demagogia.