La presencia de “Don Naza” en el Ministerio de Defensa y luego la explicación paupérrima de que se les escapó por la puerta de atrás, es una burla y eso genera críticas, lamentablemente, a todos quienes conforman una institución de respeto y que está llamada a proteger su buen nombre y a reivindicarse ante la sociedad. ¿Cómo hacerlo?, simplemente con transparencia y con cumplimiento de su trabajo, pero alejado de corruptelas. Con lo que ha ocurrido, las FFAA han quedado “mal paradas”, luego de la incautación de gran cantidad de dinero al interior del Ministerio de Defensa, a donde un pobre civil tiene que pasar por vericuetos para poder ingresar. Don Naza, con su poder y con sus billetes sí pudo.