Daría la impresión de que cada gobierno adopta medidas que más que acertadas, parecen experimentos fallidos. En estos días se han cambiado a funcionarios del régimen, entre ellos a la ministra de Gobierno que renunció, observando algunas decisiones con las que no concordaba con el Primer Mandatario, una de ellas el tema de la Muerte Cruzada de la que el Presidente ya no es partidario. Hoy se vuelve a los dos ministerios: de Gobierno y del Interior, como una forma de aplicar políticas públicas para enfrentar la creciente violencia e inseguridad que viene soportando el país. No se trata de entidades o de nombres, sino de acciones que respondan a lo que requiere la gente con urgencia.