Grandes objetivos y metas se avizoran para este 2022. En lo nacional es indiscutible que se prioricen los diálogos y se elimine todo mecanismo que conlleve a una confrontación política, cuyos resultados serían graves para la mayoría de la población. Es necesarios recomponer el tema económico con medidas acertadas y cuidando el bolsillo de todos los ecuatorianos, pero eso implica mirar con detenimiento el ejercicio de los poderes legislativo y judicial para evitar que la corrupción, los malos manejos y la impunidad vuelvan a tener protagonismo. Y en lo social es necesario atinar con políticas públicas para enfrentar la pandemia y achicar la brecha entre ricos y pobres. ¡Hay muchas esperanzas!