Las acciones que en los últimos dos años, en plena pandemia, han llevado adelante las fuerzas del orden -Ejército, Policía y Aduana- es de significativa importancia para enfrentar a los grupos que han hecho del contrabando de mercadería y de productos, incluso de prohibido uso, su modo de vida. Por este concepto, el país ha dejado de percibir cuantiosos recursos económicos que no ingresan al erario nacional, por lo que la acción considerada delincuencial debe ser castigada con todo el rigor de la ley. Los operativos llevados adelante es evidente que han dado importantes resultados, pero lo que admira es la audacia de estos grupos ilegales que no dan tregua y continúan en la arriesgada tarea.