Si bien la política ecuatoriana se ha venido a menos por culpa de protagonismos individuales, partidistas o de grupos de poder, no es menos cierto que en el país están latentes las necesidades de priorizar soluciones urgentes. Existe un alto grado de desempleo, la clase media se ha empobrecido, la clase pobre se ha pauperizado, la migración es un tema que debe ser tratado con mucha responsabilidad, la falta de recursos económicos debe ser enfrentada desde las instancias gubernamentales con ideas claras para reactivarnos todos. Llegó la hora de dejar de lado los enfrentamientos, respetando las ideologías sí, pero pensando más en cómo salir de esta profunda crisis que nos afecta a todos.