Es indignante para los ibarreños mirar cómo se desenvuelve la administración municipal. Los señalamientos, frases ofensivas, irrespeto, obras suspendidas, denuncias de posibles sobreprecios, presuntos acosos sexuales, venta de puestos que ya investiga la Fiscalía, epítetos hirientes, han reemplazado a lo que antes se hacía en el “Ilustre” Municipio de Ibarra. Es lamentable mirar cómo se ríen cuando otros hablan, cómo se utiliza el doble discurso, cómo se violenta políticamente a los contrarios y ahora, hasta se autodeslegitiman llamando al lugar de sesiones como ‘circo’ y en donde se menciona a ‘mamas luchas’, en clara referencia a una conocida delincuente ya fallecida. ¡Qué tristeza!