El cuidado y protección de los bienes patrimoniales de una ciudad con historia requiere con urgencia mayor atención y preocupación, no solamente desde las instancias públicas, sino desde la unidad de criterios y acciones de la empresa privada, asentada en la Capital imbabureña que no siente esos aportes decididos. Por ello, la iniciativa del historiador ibarreño, doctor Enrique Ayala Mora de constituir una FUNDACIÓN DE APOYO AL PATRIMONIO es bienvenida y, obviamente, respaldada por personas e instituciones que tienen una clara visión de lo que Ibarra y su patrimonio sensible -y por tanto vulnerable- requiere con voluntad, entendimiento y planificación. ¡Que la idea prospere!