La madrugada de este sábado los ecuatorianos que estuvimos pendientes del campeonato Mundial de Marcha en Omán en la especialidad de 35 Km., saltamos de la alegría y el corazón se hinchó de orgullo al ver que una joven mujer ibarreña, nacida en la humildad y el esfuerzo, caracterizada por su gran responsabilidad deportiva y sus afanes indomables de llegar a la cúspide, logró llegar a la meta en primer lugar, demostrando que lo sucedido en la anterior Olimpiada, solo fue producto de la casualidad. Hoy Glenda Morejón está de vuelta y pisa fuerte para demostrar que un tropezón no es caída y que su talento se demuestra en el asfalto y no en el discurso. Simplemente grandioso Glenda.