¿Hasta cuándo? es la pregunta. Todos los días, pese al endurecimiento de las penas, los ecuatorianos somos testigos a través de las redes sociales, de los programas noticiosos de televisión y de las notas que aparecen en los impresos de cómo se mata a mansalva, se hiere, se roba, se asalta sin temor y con escarnio. Lo último que nos escandalizó por la forma en que se cometió, fue el cuádruple crimen en un sector del cantón Montúfar, provincia del Carchi en donde, un desadaptado infringió tal acción a una familia que lo dejará marcada para siempre. Esto no debería ocurrir porque los problemas se solucionan de diferentes formas, pero no violentando y peor atentando contra la vida de las personas.