En el fútbol como en la vida hay buenos y malos perdedores. A los ecuatorianos nos sorprende que oficialmente, Chile haya reclamado por la situación del futbolista tricolor Byron Castillo, de quien, a través de procesos legales, se ha demostrado su nacionalidad que en principio estaba en duda. No pasará nada con seguridad, pero ese reclamo genera inquietud en los aficionados y en los propios seleccionados, porque se demuestra que a través de malas mañas se pretenda llegar a un Mundial. Ecuador debe estar tranquilo porque lo ganado en la cancha y ante los ojos del mundo, no se puede perder en la mesa por estas leguleyadas que desnudan sus intenciones. Calma Chile, esta vez no pudo ser.