El actuar de la comisión de mesa que se activó en el GAD-Ibarra para “investigar” el incumplimiento de una concejala en las comisiones de las que formaba parte, resultó, a vista de los ciudadanos, un tiro al aire, pero no de balas ni balines, sino de serpentinas, de las que se utilizan en fiestas familiares o en los circos. Se habló que la “investigación” iba a concluir en sanciones ante la falta de cumplimiento que por ley debe realizar un edil que fue elegido (a) para trabajar y no para promocionar su nombre, turistear, sacar provecho personal y económico y peor para que sus “cómplices” miren para otro lado cuando les conviene o, se solacen de la impavidez de una comunidad adormitada por las mentiras.