La aseveración del asambleísta Fernando Villavicencio y su anuncio de que sacará a la luz los nombres de candidatos a dignidades seccionales “en las fronteras”que estarían vinculados al narcotráfico, ha causado revuelo y ha hecho temblar las piernas a muchos que estarían caminando por esos senderos escabrosos. El finado Pancho Huerta ya habló de un narco estado; la embajada norteamericana ha retirado las visas a altas autoridades policiales y militares que se han metido a esos campos pantanosos y han ensuciado su reputación personal y familiar. El país espera un baño de verdad de la clase política, la misma que no debería estar contaminada de esos problemas que no miden consecuencias.