La equivocada mirada de ciertas autoridades locales, cuya impronta está cada vez más lejos de cumplir desafíos y metas en favor de la ciudad y el cantón, se enredan en sus nimiedades y no atinan a descifrar el camino correcto -por lo menos en este poco tiempo que les queda de administración- para decir que algo provechoso se ha hecho. Se meten en líos inoficiosos, pobres discusiones que para una concejala asistir a ese espacio “ilustre” es como ir a un circo y lo que preocupa es la tranquilidad ciudadana. No se han resuelto temas importantes de la ciudad, pero se ufanan en desviar la atención a través de ‘problemillas’ como la designación de un parque con un nombre de no se sabe quién… ¿por qué?