La paralización de junio 2022 dejó sus secuelas y no se evidencia una real reactivación económica en el país. Según los cálculos del Banco Central del Ecuador, el paro suscitado dejó pérdidas por alrededor de USD 1 000 millones. Sin duda, el sector privado fue el más afectado con USD 775 millones, mientras que el sector público reflejó pérdidas de USD 225 millones. En el ámbito privado, señala ASOBANCA, las actividades de turismo, avícolas y ganadería tuvieron los mayores impactos; mientras que, en el público, el sector petrolero fue el más afectado, donde Petroecuador habla de un valor mayor de pérdidas que alcanzaría los USD 513 millones. Y es increíble, pero las amenazas siguen latentes.