En el barrio Los Ceibos se vivieron momentos tensos, acompañados de actos violentos y prepotentes en contra de los ciudadanos que pidieron desde un inicio una clara socialización de una obra en el sector que pretende, según el GAD-I el mejoramiento urbano. Lo que se vio ayer es una clara violación al derecho que tienen los ciudadanos a una resistencia que está contemplada en el Art. 98 de la Constitución de la República. Si bien hay posiciones contrarias, las mismas deben resolverse en consenso, para no afectar, principalmente a las personas. Lo malo es que en lugar de diálogo hay acusaciones, señalamientos y adjetivaciones que molestan e indignan. Ibarra requiere acercamientos.