El último hecho de sangre ocurrido en la cárcel azuaya el “Turi”, es una muestra de que falta mucho por hacer para devolver la tranquilidad a los centros penitenciarios. Es más, se confirma que sigue imperando la ley del Talión entre los PPL, muchos de ellos identificados con líderes de poderosas bandas criminales que están activas. Las muertes violentas se elevan a casi 1 000 en Ecuador, en tres meses de 2022, y la Dinased ha identificado que “muchas veces los asesinatos ocurren porque los delincuentes se cambian de bandas o no pagan las deudas, eso significa que las ejecuciones van más allá de una disputa de territorio”. Es necesario hacer más para que la paz retorne de urgencia a las cárceles del país.