Proyecto de Vanessa Chalá: Empezaron entrenando al aire libre pero ya tienen un espacio propio

IBARRA.- Decenas son las personas que tildan al barrio Azaya y a la parroquia Guayaquil de Alpachaca como una “zona roja”. Sin embargo, desde hace un año hay alguien que cree en el talento y en el potencial deportivo que existe en este populoso sector de la capital imbabureña. Se trata de Vanessa Chalá Minda.
El objetivo del proyecto
“La Fiera del Tatami”, en el barrio donde ella reside, montó su proyecto social y deportivo, mismo que durante su primer año de funcionamiento ha tenido un importante crecimiento.

A las niñas y niños de Azaya Centro y de otros barrios de la parroquia Alpachaca, Vanessa les dio la oportunidad de, a base de una disciplina como el judo, poder invertir su tiempo libre en una actividad productiva y, también, beneficiosa para la salud y para la mente.

En ocasiones, la falta del recurso económico impide que los más pequeños puedan desplazarse a otros sectores de la ciudad para que puedan entrenar algún deporte. Pero Chalá llevó un gimnasio totalmente equipado a su barrio y, así, brindar esa oportunidad a las niñas y niños de su sector.

En el inicio de este proyecto deportivo y social, Chalá, deportista ecuatoriana que estuvo en los pasados Juegos Olímpicos “Tokio 2020+1”, trabajó al aire libre, precisamente en las instalaciones del polideportivo de Azaya Centro.

Fortalecen los valores
Arrancaron con 20 pequeños. Sin embargo, no tardó mucho en adquirir un espacio propio y, ahora, después de un año, se puede observar a alrededor de 50 deportistas entrenando judo.

Además, fortaleciendo valores como el respeto, la puntualidad, la solidaridad, la tolerancia, entre otros. El gimnasio cuenta con un amplio tatami, con casilleros y con varios implementos para que los más pequeños, que son los principales beneficiados, entrenen con gusto y con todas las comodidades.

Reacción
“Me siento muy contenta, satisfecha y agradecida con las personas del sector, sobre todo con los padres de familia, ya que he tenido el respaldo y el apoyo total para que este proyecto continúe creciendo”, dijo Chalá.

“Trato siempre de que sea un ambiente agradable para que, sobre todo, cambie la mentalidad de los niños del sector”, añadió la joven judoca, quien busca aportar para que la imagen de su barrio y su parroquia cambien. Está segura que en cualquier momento sacará deportistas de alto rendimiento, pero lo que también busca es que sus pupilos sean educados, respetuosos; y se conviertan en mujeres y en hombres de bien.

Una madre de familia
“Estoy contenta con el trabajo que Vanessa ha realizado con los niños. Tiene el don de enseñar, la paciencia y los niños aprender rápido. Aquí, los niños aprenden lo que es disciplina e invierten el tiempo en cosas productivas y no en cosas innecesarias”, dijo Yuli Minda, madre de familia.